Tamboril: Capital mundial del cigarro
Por Nicolás Santos
Tamboril es un municipio enclavado en la falda de la cordillera septentrional, a 9 kilómetros al Oeste de la ciudad de Santiago, segunda ciudad más importante de la República Dominicana. Existe aquí en esta tierra prodigiosa los mejores artesanos de la elaboración de cigarros.
La primera fábrica de cigarros fundada en el 1903, en la comunidad de Guazumal, Tamboril, una pequeña empresa familiar creada por don Eduardo León Jimenes. Sus ideas y visionarias acciones impulsaron la producción de cigarros de primera calidad, asegurando el prestigio de un sello inconfundible en la industria dominicana del siglo XX. Dueño de un agudo estilo empresarial poblado de certeras intuiciones en el trato humano y con una integridad personal a toda prueba, don Eduardo León Jimenes siempre fue, no sólo un ejemplo señero, sino un emblema inspirador para todos sus descendientes.
Al pasar el tiempo, Tamboril ha continuado su ritmo de desarrollo y crecimiento en la producción e instalación de empresas que se han granjeado una sólida sostenibilidad, como son, La Aurora, Tabacalera El Artista, Tabacalera Palma, La Flor Dominicana, Tabacalera Real, La Fuente, y cientos de pequeñas fábricas diseminadas por todo el municipio.
Estas empresas que producen a diario millones de cigarros con un empleomanía de más de 10 mil trabajadores se convierte en el principal sostén económico y manutención de miles de familias y eso lo ha hecho en décadas.
Por eso y otras razones lo han hecho merecedores de innumerables reconocimientos internacionales de parte de países americanos y europeos, en cuya intención ha quedado marcado.
Así lo expresa el licenciado Radhamés Rodríguez, presidente de una de la empresa más vieja del municipio, Tabacalera El Artista.
Tamboril no solo es un samán hermosísimo y una ceiba gigantesca que deslumbra por su tronco descomunal.
El que era durante mucho tiempo fuera un modesto y discreto municipio con su bucólico parque, sus calles umbrías y su condición pueblerina vive hoy un boom progresivo de auge económico con que no soñaron ni los más optimistas.
Tamboril acoge hoy un desarrollo empresarial robusto y creciente con perspectivas de extensión internacional al proyectarse la instalación de empresas extranjeras.
La que fuera llamada "Pajiza Aldea" por el gran poeta Tamborileño, Tomas Hernández Franco alimenta hoy un desarrollo sostenido de zonas francas, almacenes de tabaco, un perfil de vida social creciente, empleos que llegan a ocupar incluso casas de familia para dar abasto a las demandas de la industria cigarrera.
Se trata de un fenómeno inédito pero que sigue la secuencia histórica de un Tamboril que viene de la tradición de los cigarros, los embutidos y otras empresas corporativas con tradición de familia.
Estas empresas se convierten en soporte social de muchas personas discapacitadas que son involucradas a rendir una gran labor no importando las condiciones físicas que puedan disminuir su características de obrero.
Carlos Rivas, legendario luchador de reivindicaciones del pueblo nos expresa un sano juicio de los que son estos obreros.
Tamboril se encuentra en un estado progresivo de desarrollo en las proyecciones de instalación de empresas que, producto de esas grandes bonanzas ya han sido instaladas en otros municipios cercanos empresas tabacaleras que utilizan nuestra mano de obra, como, Licey al Medio, Villa González, Navarrete y Santiago.
Este, de alguna forma es el premio que recibe un pueblo trabajador, entregado a sus labores de tradición familiar.
No es un premio más sino la coronación de esfuerzos combinados sostenidos durante décadas por el trabajo continuo, la dedicación y la buena fe, que todas tienen un valor intrínseco.
Tamboril se halla destinado a ser un municipio satélite experimental de la organización moderna del mundo empresarial del Cibao.
Reúne condiciones especiales en el espíritu laborioso de sus habitantes, en el historial de esfuerzos. Asimismo, en el hecho de que ha tenido la suerte de haber nacido en su suelo empresarios descollantes, artistas destacados, intelectuales y científicos.
Tamboril es un pueblo que puede exhibir con orgullo logros importantes.
Sin embargo, su modestia pueblerina es todavía el sello de identidad que en vez de avergonzarlo lo enaltece.


