Seres aberrantes
Por Enrique Cabrera Vásquez
La mayoría de la cúpula del PRM y funcionarios del gobierno han degenerado en seres aberrantes. En el partido y el gobierno impera la ingratitud, la traición, la soberbia del poder, la arrogancia del que se cree superior a los demás; la prepotencia y la ñoñería, el desdén, la hipocresía, la demagogia y el favoritismo de amigos y de grupo.
A pocos les importa la situación de los dirigentes medios, esos que soportaron con firmeza y lealtad los sinsabores de estar 20 años en oposición.
Ayer los llamaban y les tomaban las llamadas a los compañeros, los saludaban efusivamente con sonrisas, hoy es todo lo contrario, los ignoran, desconsideran, no los reciben en su despacho, los insultan, irrespetan, humillan y vejan, y hasta los persiguen políticamente para que no sean nombrados en ningún puesto. Para estos funcionarios adocenados solo tienen importancia sus amigos cercanos y las amantes de ocasión; de ese tipo de persona han llenado los puestos en las instituciones que dirigen.
Y peor, al igual que los peledeístas y los funcionarios de los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina, están dedicados al robo y al saqueo en las instituciones que dirigen. A diario vemos por la prensa y las redes sociales denuncias de corrupción, y pese a ello, permanecen en su puesto, intocables. Han acumulado bienes y fortunas escandalosas.
Al primero que han traicionado es al presidente Luis Abinader, hablándoles mentiras y desinformando. Si no se remueven de la mata, si no hay rectificación, si no cambiamos el rumbo y se asumen actitudes autocríticas, el descontento irá en aumento, y el PRM corre el riesgo de perder las próximas elecciones.


