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La agresividad política suma y la debilidad resta

Foto Luis Céspedes 333El Mirador

Por Luis Céspedes Peña

El Presidente Luis Abinader y el ex gobernante de Estados Unidos, Donald Trump, tienen características similares en sus acciones políticas, porque ni uno ni el otro le teme a tomar decisiones extremas para acorralar a sus adversarios.

Trump, desde que salió de la Presidencia de Estados Unidos, recibe un ataque seguido del otro, pero él continúa con su mirada fija pensando en su retorno a la Casa Blanca.

¡Es un temible batallador político! Los demócratas, aún con la Presidencia de la República bajo su dirección, no logran disminuir las posibilidades de ese adversario de ganar las elecciones venideras. ¡Es que por muchos ataques, no se doblega!

Su agresividad lo condujo a matar, desde Estados Unidos, a uno de los más temibles generales de Irán, cuando éste amenazó con enviar misiles intercontinentales hacia Norteamérica. Trump alegó que ese militar era un peligro para el mundo.

Sólo hay que recordar que cuando fue Presidente le ganó las elecciones a donde los demócratas eran los "reyes". Simplemente, usó su poder económico y habilidad política para derrotar a sus adversarios.

En el caso dominicano, ¡El que duerme mucho, despierta tarde! El hoy Presidente de la República, Luis Abinader, cuando estaba en la oposición, usó todos sus recursos para promover protestas por los cuatro rincones del país. En varias ocasiones salió en protestas organizadas por Marcha Verde.

Creó una plataforma de comunicación extraordinaria, que se encargó de complementar el trabajo que lo llevaría al poder.

¡Y sigue usando esa plataforma de comunicación, ahora con más fuerza, porque está en el poder! El gran problema del gobierno del PLD estuvo, en materia de comunicación, fue el destruir, desde la Presidencia, la totalidad de los medios que eran fieles al propósito partidario. También dejó de aplicar programas de incentivos que el actual régimen está ejecutando.

Hoy, en uno de los países con los niveles más altos en los precios en los productos de consumos masivos de América, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) está en primer lugar del electorado.

Con permanentes destituciones de funcionarios acusados de corrupción, el PRM, al día de hoy, es la principal opción de poder. Simplemente, porque el gobierno no tiene oposición. Y el Presidente Abinader no le hace caso a que digan que él compra a dirigentes de los Partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Fuerza del Pueblo, Partido Revolucionario Dominicano (PRD) u otras organizaciones políticas.

Y como el PRM dirigió las protestas frente al Palacio Nacional, el Congreso de la República, la Plaza de la Banderas u otros lugares muy visitados, recibiendo buenos resultados electorales, ahora, desde el poder, está jugando favorablemente con la oposición.

Aún así, no se entiende por qué ya no hay una alianza presidencial que frene las continuas renuncias de dirigentes opositores, para trasladarse al gobierno del PRM.

En el gobierno del PLD los funcionarios se resistían a nombrar dos personas de una misma casa, porque eso violaba la Ley. ¡Y es verdad! Pero ahora el gobierno del PRM nombra tres, cuatro, cinco y más de un mismo entorno. Cinco votos, más otros cinco que se sumen de los esposos o esposas, suman 10.

Eso podría ser incorrecto, pero al PRM le está dando buenos resultados. Pero el gobierno, cada cierto tiempo, anuncia designaciones para cumplir con compromisos políticos, asignaciones de obras públicas, ejecuta importantes planes sociales para satisfacer a personas necesitadas vinculadas al PRM y también las "botellitas", que solucionan problemas económicos.

Lo más difícil para un político es llegar a la Presidencia, pero ya lograda, lo más importante es saberme mantener usando la sabiduría.

Lo cuestionable es que el PLD, con la mayor estructura política del país, con grandes logros, como la modernización del Estado, con obras públicas inmensas, con el mejor aval por el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) o altos niveles de producción, básicamente en el sector agropecuario, con una política crediticia incomparable a favor de los sectores productivos de menores ingresos, con un apoyo extraordinario a beneficio de las mujeres o los jóvenes emprendedores, no controla el escenario político. ¡Sus líderes deben revisar qué ocurre!

Pensamos que la política de timidez está diezmando la poderosa estructura del PLD. Su líder, ex Presidente Danilo Medina, debe revisar su "librito", porque es probable que lo esté leyendo desde atrás hacia delante. En el caso de la Fuerza del Pueblo, su líder, el ex Presidente Leonel Fernández, debe entender que dirige un nuevo partido, que hay que admitir que está creciendo, pero su débil estructura es un obstáculo para llegar solo a la Presidencia.

Los líderes de esas organizaciones, los ex Presidentes Danilo Medina y Fernández, deben entender que lo más importante del momento es ganar las elecciones. ¡Cada quien con menos poder, pero dirigiendo el gobierno!

No debe desconocerse que la alianza electoral municipal anunciada por la oposición, tiene gran importancia. ¡Pero debe definirse la presidencial! Hay que advertir que cuando llegue el momento de establecer la alianza presidencial, Santiago o el Cibao debe tener un representante en la boleta morada, verde y blanca. Al PRM le dio buenos resultados, pues el Presidente y la vicepresidenta son de sangre cibaeña.

Nadie debe molestarse porque la mayoría de dominicanos dice que Danilo Medina fue el mejor Presidente, porque aumentó la producción, equilibró los precios de los alimentos, la medicina, el bajo costo de la energía eléctrica para los consumidores, la casi eliminación de los apagones, que hoy es una nación castigada por la suspensión de ese servicio, además de que hay que pagarlo sin recibirlo, cinco o seis veces mayor que en el gobierno del PLD, y la delincuencia era mucho menor.

Pero aún con todo ese panorama, el Presidente Abinader ronda sobre el 40 por ciento el nivel de popularidad, porque el 55, que informó la Gallup-gobierno, no se lo cree ni el mismo coordinador.

Ayuda mucho a la oposición que la mayoría de los sectores que apoyaron al Presidente, especialmente de la llamada sociedad civil, se está agregando a los opositores, porque se siente engañada por sus líderes, que hoy ocupan elevadísimas posiciones en el Estado, pero ellos fueron abandonados.

¡Gracias por leernos!