Banner CORAASAN

La Ascensión del Señor

Foto San MateoLa Ascensión del Señor

Sobre el evangelio de San Mateo 28, 16-20

¿Miserable o cristiano auténtico?

¿Recuerda usted quién fue la persona que lo enseñó a santiguarse, es decir, a hacer la señal de la cruz?

Dudo que lo recuerde. Pero estoy seguro de que alguien, cuando usted era muy pequeño, le cogió su mano y le dijo: "en el nombre del Padre... y del Hijo..., y del Espíritu Santo..."

Esa persona, en ese momento, fue su primer apóstol. Su apóstol particular.

Y, quien quiera que fuera, lo hizo por amor a usted.

Y lo hizo con delicadeza. Porque quien actúa por amor, hace las cosas con ternura.

En el evangelio de este domingo (Mateo 28,16-20) aparecen estas palabras:

"Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos..."

Quizás a usted le parezca que estas palabras no van dirigidas a usted y a mí. Parecen más bien estar dirigidas a personas especialmente dedicadas a eso.

Pero no, el Señor también nos encarga a usted y a mí de que hagamos nuestra parte, en nuestro medio particular, con nuestro estilo particular. Algo que nadie más puede hacer.

Es seguro que cerca de nosotros hay personas necesitando recibir la Buena Noticia de que el Señor está vivo y tiene interés por él, al igual que lo que tiene por nosotros.

Actuando CON AMOR Y POR AMOR daremos, sin palabras, la Buena Noticia con suavidad y ternura, y eso será lo único que ayudará a otro, lo único eficaz.

Es por eso que en las conclusiones del Documento de Santo Domingo aparece esta frase: "el mejor evangelizador es el santo". Es que, sin duda.

Un acto de auténtica compasión, es la mejor prédica.

LA PREGUNTA DE HOY

¿QUÉ ES UN CRISTIANO AUTÉNTICO?

Quien cumple a perfección con los diez mandamientos, todavía no es cristiano. Sino aquel que es fiel al único mandamiento de Jesús: el mandamiento del amor. Ese es el auténtico cristiano. En cambio:

Una persona compasiva anuncia el Reino de Dios sin decir una palabra.

Cito a San Francisco de Sales:

"Serás generosamente compasivo alentando a tu prójimo con todo lo que Dios te ha dado. Actuar de otro modo es ser miserable. Es tener un corazón sin capacidad de amar a nadie, debido a que sólo buscan ante todo ventajas, incapaces de servir al otro"

"Los miserables no pueden sacrificar su alma por otros, porque son incapaces de dar de aquello que Yo les he dado."

Ser un santo es lo contrario de ser un miserable

¡Ay, si comprendiéramos esto...!!!

Ser compasivo como lo fue el Maestro, será "la mejor evangelización."