Poder Ejecutivo declara 3 días de duelo por muerte Héroe Antonio Imbert Barrera
SANTO DOMINGO.- El Poder Ejecutivo declaró tres días de duelo, a partir de este miércoles, por la muerte del Héroe Nacional, Antonio Imbert Barrera.
Con el decreto 165-16, el presidente Danilo Medina declaró de duelo los días, 1, 2 y 3, por lo que la bandera nacional deberá ondear a media asta en las oficinas públicas y recintos militares del país.
El último sobreviviente del complot en que fue ajusticiado el dictador Rafael Leónidas Trujillo el martes de 30 de mayo de 1961, falleció la madrugada del martes en su residencia. Los restos del Héroe Nacional estarán depositados en la Catedral Metropolitana de santo Domingo desde las 9:00 de la mañana hasta las 11:00, donde le será oficiada una misa de cuerpo presente, para luego ser sepultado en la capital.
Antonio Imbert Barrera nació el 3 de diciembre del 1920 en San Felipe de Puerto Plata. Fue el presidente número 47 de la República Dominicana. Militar a temprana edad, siendo unos de sus primeros cargos el de gobernador de Puerto Plata en los años 40.
Sobreviviente, con Luis Amiama Tió, del complot en que fue asesinado el dictador Rafael Leónidas Trujillo el martes de 30 de mayo de 1961. Fue declarado "Héroe Nacional", se le concedió el rango de General Advitam.
Habla el ministro de Defensa
El Ministro de Defensa, teniente general Máximo William Muñoz Delgado, calificó la muerte del Héroe Nacional Antonio Imbert Barrera como una gran pérdida para el país y su familia.
El militar dijo que es una gran pérdida por tratarse del último sobreviviente de la gesta histórica que culminó con la vida del dictador Rafael Leonidas Trujillo, el 30 de mayo de 1961.
Muñoz Delgado ofreció sus declaraciones a su llegada a la Catedral Primada de América, donde se exponen desde esta tarde y hasta mañana los restos de Imbert Barrera.
"El Ministerio de Defensa y todos los miembros que componen las Fuerzas Armadas venimos a cumplir con nuestro rol y es lamentable esta pérdida, una persona que ha apoyado tanto y ha brindado tanto a nuestra democracia, así que nos sentimos muy apenados por esta partida", expresó.
Sobre la guerra de Abril de 1965
En la Guerra de Abril encabezó una de las facciones en pugnas que enfrentó al gobierno constitucionalista liderado por el Coronel Francisco Caamaño, que intentaba reponer a Juan Bosch en la presidencia. Su facción, denominada Gobierno de Reconstrucción Nacional, fue respaldada por las tropas interventoras norteamericanos. Firmó, finalmente, un acta de paz que puso fin la Guerra de Abril.
Atentado
El 21 de marzo de 1967 es atacado a tiros cuando transitaba con su vehículo en la avenida Pedro Henríquez Ureña en la Ciudad de Santo Domingo, recibe varios impactos de bala, y con varias heridas sangrantes se dirige a una clínica.
Fue Secretario de las Fuerzas Armadas desde 1986 hasta 1988. Designado Presidente del Consejo de Administración de la Rosario Dominicana en 1989. También fue condecorado con la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella.
En vida Imbert Barrera comentó hecho histórico del ajusticiamiento de Trujillo el 30 de Mayo de 1961
"Tocayo, ahí va", gritó Antonio de la Maza en medio de la oscuridad de la noche. Antonio Imbert Barrera apresuró la marcha y vio la figura del tirano, tambaleante, delante de las luces del automóvil que el chofer Zacarías de la Cruz dejó encendidas, antes de internarse en los matorrales frente al Malecón.
En una entrevista que le hizo el periódico Listín Diario, el Héroe Nacional habló ampliamente de cómo ocurrieron los hechos que terminaron con la vida del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina y dijo:
"Venía de frente a mí, con pasos arrastrados, quejándose como un moribundo", narró a Imbert Barrera, héroe nacional, general vitalicio y ahora el único sobreviviente de la Gesta del 30 de Mayo de 1961, cuyo 47 aniversario conmemora hoy la nación dominicana.
De la Maza le advirtió de nuevo: "Tocayo, ahí va, que no se escape". Imbert lo vio más cerca, vestido de blanco, con sus charreteras de generalísimo ensangrentadas y entonces le disparó varias veces, con su pistola 45, que aún conserva en uno de los armarios de su casa. "Estaba muy herido, creo que se moría de todas maneras, pero yo le disparé para asegurarme y cayó boca arriba, muerto, como un toro viejo en medio de la autopista", dice.
El héroe del 30 de Mayo, entonces administrador de la empresa hormigonera Mezcla Lista, atestigua que fue el último que disparó contra el tirano y que ya el chofer Zacarías de la Cruz no estaba cerca de su jefe porque había huido herido entre los matorrales hasta la avenida Independencia, donde fue auxiliado y llevado al hospital militar que estaba entonces en la Correa y Cidrón.
"Zacarías peleó como un hombre, nos enfrentamos en una balacera por varios minutos, descargó dos ametralladoras que tenía en el carro, fue el único que nos disparó", apuntó Imbert Barrera, agregando que Trujillo no llegó a disparar un revólver calibre 38 que portaba, porque "yo mismo lo recogí con su estuche de balas del asiento trasero del vehículo".
En el primer tiroteo, según el relato del general Imbert, participaron, además de él, Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sahdalá y el teniente Amado García Guerrero, miembro del Cuerpo de Ayudantes Militares del tirano y el único militar que participó en la conjura. Fue éste quien avisó que Trujillo iría esa noche a San Cristóbal. ¿Cuándo tuvo la idea de ajusticiar al tirano? Imbert responde:
"El deseo de matar a Trujillo se acrecentó en mí una mañana que me encontraba en la casa de Estrella Sahdalá, que vivíamos cerca en la calle Caonabo, de Gazcue. Urania de Sahdalá, su esposa, nos mostró un periódico que publicaba la muerte de las hermanas Mirabal, y entonces dije en voz alta: 'Hay que matar a Trujillo'". Imbert afirma que el crimen de las Mirabal lo llenó de indignación, aunque antes él también había sido encarcelado y sufrido el asesinato de su hermano Segundo Imbert en la cárcel La Victoria.
"Salvador me dijo que había otras personas que tramaban matar a Trujillo, y días después me presentó al tocayo De la Maza, y allí también conocí a García Guerrero. Había otros, pero los que participamos en la balacera que terminó con la vida de Trujillo fuimos nosotros cuatro: El tocayo Antonio, Salvador, Amadito y yo", dice.
Mensaje a la juventud
El ex secretario de las Fuerzas Armadas se definió como un hombre que no habla mentiras, y ratificó que el grupo que lo acompañó en el complot no tuvo nada que ver con "los gringos".
"Tengan la seguridad de que yo soy un hombre que no hablo mentiras, nosotros, el grupo de nosotros, Antonio de la Maza, Salvador Estrella, Amado García Guerrero y yo, no teníamos nada, nada que ver con los gringos", agregó. Dijo que una muestra de lo que afirma es que cuando llegó con el cadáver de Trujillo a la casa de Juan Tomás Díaz, allí no había nadie.
Imbert agrega que con su participación en la eliminación del tirano contribuyó a que el país viva hoy en democracia, pese a que algunas veces la democracia se pasa, y citó "la matadera" de personas que ocurre en los actuales momentos.
Imbert Barrera expresó que las luchas de tantos jóvenes que llegaban al país en las embarcaciones había que tomarlas en cuenta y ese fue uno de los elementos que lo motivó a participar en la gesta. "Creo que nosotros cumplimos con un deber patriótico al eliminar a esa bestia humana.
No tengo ningún temor porque el que no la debe no la teme, la participación mía fue muy, muy clara", indicó.


